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Mapeo Proyecto DEEP

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Los socios del Proyecto realizarán un mapeado general y un inventario de la dinámica del emprendimiento digital en los países implicados e identificarán tendencias comunes en habilidades digitales aplicadas al emprendimiento, mejores prácticas y herramientas. A partir de esos factores, los socios determinarán qué funciona y qué no funciona y qué hacer y qué no hacer en el emprendimiento digital en el entorno de la formación profesional.
El resultado de esta fase del Proyecto DEEP será un informe sobre las dinámicas del emprendimiento digital en la formación profesional.

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Resumen Ejecutivo

Las Prioridades Europeas de 2019 – 2024 concentran sus esfuerzos en fortalecer la transformación digital para individuos y negocios. Los tres pilares principales creados en este respecto tienen como objetivo: 1) asegurar que la tecnología apoye las sociedades Europeas, 2) asegurar una economía justa y competitiva, y 3) apoyar una Sociedad abierta, democrática y sostenible. La estrategia general de tal enfoque es garantizar que la UE cree un modelo global para la economía digital, que proteja los estándares digitales y apoye a las economías en el proceso de digitalización. Si bien la demanda de competencias digitales ha sido impulsada por la digitalización de todos los sectores, la oferta se ve debilitada por la falta de una formación adecuada y un uso limitado de la tecnología con fines educativos. En 2019, el 9% de todas las compañías de la UE, incluyendo el 46% de las grandes empresas de la UE, contrataron o intentaron contratar especialistas en TIC. Al mismo tiempo, la proporción de empresas que informan haber tenido puestos vacantes difíciles de rellenar para especialistas TIC ha aumentado entre 2012 y 2019 del 2 por ciento para todas las compañías de la UE, y casi se ha duplicado en las grandes empresas (del 17% al 30%).

Los datos de DEEP recogidos en este Proyecto confirman que más del 40% de las compañías que participaron en este estudio carecen de algunos elementos de las competencias digitales necesarias en su actividad emprendedora. Las competencias más buscadas por compañías y ausentes entre los individuos incluyen:

  • Capacidad de proteger datos personales y privacidad (60% de las empresas europeas)
  • Capacidad de resolver problemas técnicos (58% de las empresas europeas)
  • Capacidad para identificar necesidades y respuestas tecnológicas (58% de las empresas europeas
  • Capacidad para gestionar la identidad digital, habilidad para elaborar y reelaborar contenido digital y programación (54% de las compañías europeas)
El mismo estudio de DEEP revela que la percepción de los individuos sobre las competencias de las que carecen para ser competitivos en el mercado laboral están muy relacionados con aquellas identificadas con los empresarios. Las siguientes competencias se han clasificado como completamente deficientes por los individuos:
  • Programación (67% de los individuos)
  • Capacidad de identificar las deficiencias de las competencias digitales por ellos mismos (42% de los individuos)
  • Capacidad de identificar necesidades y respuestas tecnológicas (40% de los individuos)
  • Capacidad de resolver problemas tecnológicos (40% de los individuos)
Mientras la importancia de la tecnología y las TIC ha estado profundamente arraigada y reconocida al nivel de la UE, las habilidades de emprendimiento per se han estado fuera del alcance prioritario hasta la última década. Por tanto, no se dispone de una completa evaluación de las habilidades de emprendimiento al nivel de la UE. El análisis de los países que se expone a continuación demuestra que las deficiencias de las habilidades de emprendimiento digital también persiste a niveles nacionales. Además, este estudio tuvo como objetivo el examen de las estrategias y políticas nacionales que respaldan los esfuerzos de la UE en la transformación de las habilidades de emprendimiento digital, y en la identificación de las barreras nacionales para su posterior consideración.

Bulgaria. De acuerdo con el Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI) en 2019, Bulgaria es el país con peor desempeño en relación a las habilidades digitales. Bulgaria se encuentra también entre los países más rezagados en lo que respecta al Índice Europeo de Sistema Emprendedor Digital (EIDES). Por otro lado, en general, las políticas nacionales en Bulgaria que abordan los desafíos relacionados con las habilidades de emprendimiento digital son adecuadas, con varios objetivos bien determinados y que buscan atraer la participación de partes interesadas – empresas, responsables políticos y organizaciones civiles a nivel nacional y regional. Además, el país ha implementado diferentes estrategias políticas, planes de acciones y conceptos para integrar con éxito competencias innovadoras. Los elementos que faltan, y que provocan que el sistema en general sea ineficiente, incluyen la falta de enfoques educativos innovadores, escasa colaboración entre el sector público y privado, y la necesidad de mejorar la colaboración entre empresas y escuelas.

Italia. A pesar de su condición de país del G7, Italia se encuentra al final en la adaptación cultural de las TIC entre los 27 Estados miembros y uno de los países con mayor retraso digital en todo el mundo. A pesar de la inversión y los esfuerzos del gobierno, los ciudadanos italianos son los peor cualificados digitalmente, y, como es de esperar, los que más problemas presentan con las tecnologías digitales. Además de esto, Italia tiene uno de los entornos empresariales de menor rendimiento entre todos los países occidentales, y en algunos aspectos, comparable a los resultados de muchas economías del segundo y tercer mundo. Las mayores amenazas a las que se enfrenta una renovación digitalizada de las pymes italianas se ven representadas por dos aspectos que necesitan ser considerados de forma adecuada: el bajo interés de las pymes por invertir en TICs, y el alcance insuficiente de las microempresas. El apego cultural a los modelos tradicionales está tan arraigado que la transformación digital del país puede requerir esfuerzos mucho más prolongados y sociales de lo esperado. La resiliencia de la economía italiana y el ecosistema empresarial para nuevos escenarios competitivos también depende de un plan de formación confiable, inteligente e inclusivo centrado en el emprendimiento digital generalizado entre los entornos de EFP formales/ no formales.

Polonia. Polonia está muy por debajo de todos los países europeos en términos de posesión de habilidades digitales en individuos (ocupa el puesto 25 de 28 países europeos en el índice DESI). El desempeño de los adultos polacos en ámbitos como escritura, aritmética y solución de problemas también es de los más bajos en la UE. Casi la mitad de los adultos polacos no saben utilizar un ordenador. En lo que respecta a habilidades de emprendimiento, Polonia también se clasifica como país con un ecosistema de emprendimiento digital más débil de los países europeos. Polonia pertenece a los llamados Laggers Group (Grupo de los rezagados), que significa que el país no está a la altura del resto de los países de la UE. Desafortunadamente, la digitalización y el desarrollo de habilidades digitales son comprendidos de forma muy limitada por los responsables políticos polacos. Las inversiones en habilidades digitales son comúnmente reducidas al desarrollo de infraestructura y a la provisión de software y hardware necesario, más que al desarrollo de habilidades y competencias humanas. Esto también se aplica a los emprendedores, quienes aún no están dispuestos a usar siquiera softwares sencillos para facilitar la circulación de documentos o emitir facturas. Un Sistema de EFP correctamente diseñado es importante para mejorar el desempeño del emprendimiento digital en el país.

Portugal. Desde 2015, Portugal es un país de rendimiento medio de acuerdo con el Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI). El mayor desafío del país ha sido superar el severo déficit de habilidades digitales de sus ciudadanos, especialmente entre la tercera edad y aquellos con bajos niveles de educación o ingresos. En términos de Sistemas de Emprendimiento Digital, Portugal es un país en recuperación (EIDES), lo que significa que, a pesar de estar por debajo de la media europea, su desarrollo está creciendo de forma que le permite alcanzar a los líderes europeos. El emprendimiento en Portugal se ha considerado como un factor clave para el desarrollo de la economía nacional portuguesa – un motor para impulsar el empleo, la diversificación empresarial y la innovación. Durante los últimos diez años Portugal estableció varios instrumentos políticos para fomentar tanto las habilidades digitales como las de emprendimiento. Sin embargo, la educación secundaria y la formación vocacional apenas abordan el emprendimiento y aún queda mucha metodología y programas por desarrollar, con efectos positivos en términos de desarrollo de competencias de emprendimiento digital.

España. España ocupa el puesto 11 de 28 países miembros en el Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI). Sin embargo, alrededor de una quinta parte de la población española aún no están “online”, y cerca de la mitad aún carecen de habilidades digitales básicas. Además de esto, a pesar de la creciente demanda de habilidades digitales en el mercado laboral, la provisión de especialistas TIC está por debajo de la media de la UE. España posee buenas infraestructuras de telecomunicación y tecnología, pero aún queda un amplio margen de mejora en el proceso de digitalización por parte de las compañías, que cuentan con los medios pero carecen de una cultura profesional y digital de formación. Las políticas nacionales comenzaron en 2015 a implementar las modificaciones en el marco regulador del sistema educativo para cumplir los objetivos de la “Agenda Digital Europea”. Muchos proyectos e iniciativas también han sido implementados a nivel nacional y regional para apoyar las habilidades de emprendimiento digital. Sin embargo, el alto grado de desigualdad de habilidades en las compañías limita su capacidad de innovar y capitalizar la innovación. La situación actual de las competencias digitales en España se percibe no solo como responsabilidad y consecuencia del sistema educativo, sino también de las empresas, quienes deberían adaptar sus modelos de negocio e implantar la mejora de estas competencias entre sus empleados.

En resumen, mientras que la estrategia de la UE conduce a la implantación de un marco integrador y comprensivo para el desarrollo de competencias digitales, algunos Estados miembros aún parecen estar conceptualizando e implementando iniciativas políticas relevantes. El análisis de los países ha revelado algunos obstáculos en la implementación política de la estrategia de la UE. En primer lugar, las respuestas políticas relacionadas con emprendimiento digital deberían ser dirigidas a diversas partes interesadas. Mientras que hay países como Polonia, donde aún se está desarrollando la infraestructura y, en consecuencia, se presta menos atención al desarrollo de competencias de emprendimiento digital, en otros países, como España, se prestan más esfuerzos a la modificación del sistema educativo, y mejora de competencias humanas. A pesar de esto, en ambos países existe un claro rechazo por parte de las empresas a comprometerse con la transformación digital. Por tanto, la implicación de los diversos grupos de interés es un factor clave para una mejora estable de la situación. En segundo lugar, las iniciativas deben emprenderse a diferentes niveles (no solo nacional, sino también regional y local). En Italia, por ejemplo, donde las empresas aún se conciben de manera tradicional, el compromiso social y el cambio de perspectiva partiendo de niveles locales pueden ser clave en la implementación exitosa de la transformación digital. Por último, pero no por ello menos importante, todos los países estudiados presentan problemas con déficit en los sistemas educativos. Esto principalmente incluye la necesidad de implementar enfoques educativos innovadores, nuevos métodos de aprendizaje, mejora de la relación entre empresas y escuelas, la inclusión de más ejercicios y experiencias prácticas por parte de las instituciones educativas, y la mejora de las habilidades de los docentes en competencias adecuadas de emprendimiento digital.

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